La Tierra es estabilidad. Es todas las cosas que nos traen nutrición, plenitud, y fertilidad.

Es nuestra base y nuestra necesidad básica. La Tierra es el terreno bajo nuestros pies, la fundación sobre la que construimos nuestra vida. Es el centro de nuestro sentido común.

 

El elemento Tierra

Nuestra sensualidad y nuestros sentidos. Por ella tocamos, saboreamos, olemos, vemos y oímos con nuestros ojos y orejas. La Tierra es verde. Danza en las hojas, en los campos y en los setos. Colorea las plantas que surgen a la vida desde los fundamentos de la estabilidad. La Tierra es su fuente raíz, como lo es para nosotros.

La Tierra es la media noche. Una oscuridad eterna, donde no podemos ver, pero somos obligados a percibir. Es calurosa, bochornosa y silenciosamente protectora. Es la confiabilidad y la vulnerabilidad de la vejez.

El tiempo de conocer y comprender – la parte de nuestra vida donde el crecimiento empieza y finaliza. Es el disco de la materialidad; circular, significando la redondez y plenitud de la naturaleza, el ciclo continuo de la vida, el fénix levantándose de las cenizas, el renacer anual de la tierra.

 

El elemento Tierra

 

La Tierra es invierno, donde todo aparenta morir, pero sigue viviendo bajo la superficie, debajo de la sólida corteza y en el moderado calor de la tierra. La promesa de un nuevo nacimiento por venir con la primavera, cuando la savia sube por las raíces de todas las cosas vivientes. La Tierra es confiable. Comprende la vida. Es la solidez del futuro, construido sobre los fundamentos del pasado.

Es rica y oscura, fuerte e inmóvil. Contiene la sal de nuestras lágrimas y construye desde su refresco, pero puede quedar mustia por el calor de nuestro deseo. Ella nutre la raíz, le da sustento a la felicidad que requerimos.

Siente su textura en tus manos. Siente la energía que penetra por las plantas de tus pies, cuando corres descalzo por el césped.

La Tierra es estar en casa con uno mismo ,integrado, sin obsesiones, fecundo y preparándose para todas las cosas. La Tierra es la Madre de la Fuerza, de la Justicia y de la Ley, la base del mundo físico y el habitáculo del Espíritu en manifestación.

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